Ecología
El Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, declarado en 1987, protege unas 49.000 hectáreas entre tierra y mar en el extremo sureste de la península. Es uno de los conjuntos volcánicos más importantes de la península: domos, calderas y coladas formados hace entre 15 y 7 millones de años modelan acantilados como el del Arrecife de las Sirenas.
Con menos de 200 mm de lluvia al año en algunos puntos, es una de las zonas más áridas de Europa. Aquí prosperan las estepas de esparto, el palmito (la palmera autóctona de la península) y el azufaifo, un arbusto espinoso de origen norteafricano que forma matorrales donde se refugian reptiles, aves e invertebrados.
Bajo el agua, las praderas de posidonia y los fondos rocosos volcánicos sostienen una reserva marina (1995) de las mejor conservadas del Mediterráneo español. El territorio es además Reserva de la Biosfera (1997) y Geoparque Mundial de la UNESCO.
