Ecología
Entre las sierras de los Filabres y Alhamilla, el Desierto de Tabernas es uno de los paisajes más áridos de Europa. Protegido como Paraje Natural desde 1989, ocupa unas 11.600 hectáreas de cárcavas (badlands) excavadas en margas y areniscas que fueron fondo marino hace millones de años.
Las sierras que lo rodean frenan la llegada de humedad: llueve poco más de 200 mm al año y en verano se superan con facilidad los 40 °C. Las ramblas, cauces secos que solo corren tras las tormentas, son los corredores de vida del desierto y concentran buena parte de su vegetación.
Aunque parezca desnudo, alberga plantas adaptadas a suelos yesíferos y salinos, aves esteparias como el alcaraván y reptiles como el lagarto ocelado. Su paisaje, el más parecido al Oeste americano en Europa, sirvió de escenario para decenas de spaghetti westerns.
